ENTRE RÍOS EN FOTOS

Por Jesús María Ludi

Jorge Acosta, nos vuelve a compartir su pasión por las fotos y las letras, al regalarnos con lujo de detalle, estos paisajes de la Ciudad de Paraná que hablan por si solos. Estas imágenes increíbles sólo necesitan miradas que bellas que sepan apreciar su delicada belleza.

Relatos y fotos de Jorge Acosta

El adoptado

El Señor era un oficial de rango medio, muy corpulento. El bombardeo aéreo inglés era mortífero, estaba herido, inmovilizado en medio del campo, sentía que no sobreviviría. De pronto apareció un soldado, jovencito, embarrado, arrastrándose, temblando de miedo. -¡Vamos Jefe que lo ayudo, aquí lo revientan…! -No pibe, corré vos, salvate. -¡No Jefe, vamos…!

Bajo bombas y balas fue tirando como pudo, lo arrastró a un pozo lleno de barro, ambos mojados, temblando de frío y miedo de Malvinas, tapó la herida con un trozo de género que arrancó de su ropa, hizo un torniquete y esperaron escondidos, abrazados para darse calor.

El soldado era un morocho típico del norte, huérfano de nacimiento, de apenas 18 años. El oficial llegó a tener un alto grado y autoridad militar, era casado sin hijos, excesivamente rubio igual que su esposa. A pesar de la edad…, lo adoptaron legalmente, pagaron sus estudios, el veterano soldado hoy es un profesional reconocido, el orgullo de la familia que formaron. Fue lo mejor que hicimos, dicen hoy orgullosos los padres adoptivos, y se divierten con tres nietos del corazón, que ya son adolescentes, muy morochos, nada parecidos a ellos, salvo en el cariño que todos se tienen.

Por qué lo hiciste…?

Bebí la mañana de un solo sorbo, sin respirar, como remedio amargo y áspero, se fue arrastrando pegada en un papel sucio, arrojado por inútil, empujado por el viento…, y se llevó mi alma…

Intenté…, juntar las partes de mi cuerpo y no logré hacer el todo, mi mente se desprendió, el corazón se destrozó, las piernas siguieron… a ningún lado…, el sol era frío, el otoño invencible

pensé con desgano, el llanto me atacó, resistí -los hombre no lloran-, el recuerdo de la mañana también resistió, me asfixió…, cuántas mentiras…!, cuánto mal…!

el aire frío me cortó la cara sin piedad, siguió hasta el alma, se detuvo en el corazón y ahondó la herida, la agrandó y se esparció, lento…

¡…nada dolía más que el presente…, nada ardía más que el pasado…, nada quemaba más que el odio…, basta…!

el huracán  avanza veloz y sin sentido, avasalla, doblega, moja  con lluvia roja de sangre… es su naturaleza…, no lo puede evitar, hace mal… -¿Y tú…?, ¿Por qué lo hiciste…?, ¿Es tu naturaleza…?

es lo que se ve, si amarillo es, si oscuro es, si disfrutas ríes…, y si lloras…, estás triste…, nada… has ganado esta vez

la balanza se ha movido…, la justicia…, tarde…, lenta…, llega…, llega…, llega

un deja vu iluminó mi rostro…, las manos de mi madre…, el dulce de una cereza…, el primer beso de un amor cualquiera…

y ahora…, ya he borrado besos, aromas, promesas…, pero a ti no te he olvidado…, no me lo permito…, y ya no importa por qué lo hiciste.