LOGIA JORGE WASHINGTON, SU VERDADERA FUNDACION Y NOMBRE 1857

Colaboración de Ruben Dario Gil Muñoz

Ruben es de Diamante, Entre Ríos. es Abogado. Egresado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral. Ejercicio de la abogacía como profesión liberal, y también, es investigador histórico, numismático, genealógico y músico. Miembro de la Logia “Unión y Trabajo N°18”, de la ciudad de Paraná, Provincia de Entre Rios, Argentina. Iniciado en la Logia “Unión y Amistad” N°10, de la ciudad de San Nicolás, provincia de Buenos Aries, Argentina. Asistente en 2009 a la Logia “Justo José de Urquiza”, N°192, de Paraná. Venerable Maestro periodo 2014-2015 en Unión y Trabajo. Caballero Rosacruz del Capitulo Magister 21 del Valle de Paraná


LOGIA JORGE WASHINGTON, SU VERDADERA FUNDACION Y NOMBRE 1857

En un trabajo ya publicado (Logia Jorge Washington N°16-Bajo la Jurisdicción del Gran oriente del Uruguay 1857-1875) hemos estudiado el origen de la Logia Jorge Washington y hemos dado con un descubrimiento que contradice la tradicional postura de Alcibíades Lappas en la que sostenía que dicha logia fue fundada en 1822. Si bien es cierto que se produce la fundación de una logia en ese año, nunca se conoció su nombre ni su trayectoria, de manera similar a la logia de 1823 en Paraná, pues ambas fueron fundadas por inspiración del gobernador Lucio N. Mansilla.  Ambas, siguen la misma suerte: una existencia efímera. Asi, en Paraná, la logia desaparece al retirarse a Buenos Aires su dirigente principal, el Dr. Agrelo. De la logia de C. del Uruguay (regenteada por Juan Florencio Perea), nada se sabe y no hay prueba alguna que amerite sostener su continuidad mucho más allá del año 1822.

Trabajos preliminares

El origen de la Logia Jorge Washington, como tal, es en el año 1857 como consecuencia de los trabajos realizaos por La Logia “Cristóbal Colombo” o “Cristóbal Colon” de la ciudad de Paysandú. Esta logia trabajaba bajo los auspicios del Gran Oriente del Uruguay. El ideólogo y ejecutor del levantamiento de columnas de esta nueva logia fue Ramón Bergadá, que pertenecía a la Logia uruguaya mencionada y residía en la ciudad de Concepción del Uruguay, junto a su inseparable amigo y socio en el ámbito comercial, Pedro Busquets.

Miembros de la Logia Cristóbal Colombo

El 5 de noviembre de 1855 realiza su Tenida preparatoria, obteniendo su Carta Patente el 6 de Mayo de 1856. El 21 de junio de 1856, consagración bajo la Obediencia del Gran Oriente del Uruguay como asimismo se consagra su Templo. El instalador fue el hermano Francisco Sinistri.[1]

Venerable Maestro: Lorenzo de Llantada, 1er Vigilante: Sebastián Berlingieri; 2do Vigilante: Federico Aberastury González; Orador: Vicente Mongrell Ribelles; Secretario: Pedro Rivero; Primer Experto: Jorge Bondet; Tesorero: Miguel Antonio Ignacio Horta Costas; Hospitalario: Luis Dufrechou; Maestro de Ceremonias: Nicolas Reborati; 1er. Diácono: Alejandro Duprechou; Porta Estandarte: Justo P. Ortiz; otros miembros: Francisco Sinistri, C.P. Martínez, Jacinto Zengotita, Francisco Luciano Da Fonseca, Anacleto Tizigall, Pascual Gaggino, Adolfo Conring.[2]

Conformación de la Logia bajo los auspicios del Gran Oriente del Uruguay

INSTALACIÓN – Jorge Washington N°16. Sesión del 30 de abril de 1857

Como ya hemos expresado los masones que concurren a fundar la logia entrerriana provienen de la Logia “Cristóbal Colombo” o Colón, N°5 de Paysandú.

El acta respectiva no deja dudas:

 “En sesión del 30 de abril de 1857… se reunieron en un lugar oculto á los profanos los hermanos siguientes miembros de la Respetable Logia “Cristóbal Colombo”, Caballero Rosa Cruz, Francisco Sinistri y Maestros: Lorenzo de Llantada, Sebastian Berlinguieri, Miguel Horta, Pascual Gaggino, Federico Aberastury, Nicolas Réboraty, Alejandro Dufrechóu, y Abel Legar, á los que los hermanos Maestros residentes en este Valle del Uruguay, Ramon Bergadá. Pablo Fozati, Pedro Busquet, Antonio Piñon, hicieron presentes los importantes de los servicios que la Masonería haría en este punto convidándolos para que cooperasen al noble objeto de preparar el terreno para levantar una Logia Masónica Regular del Rito Escocés Antiguo y Aceptado bajo los auspicios del Gran Oriente del Uruguay – Dichos hermanos aceptaron con entusiasmo este pensamiento dando así principios á los trabajos preparatorios.”

La frase subrayada  pretender destacar el “noble objeto” de dicha reunión o Tenida que fue preparar el terreno para levantar una Logia Masónica Regular del Rito Escocés Antiguo y Aceptado bajo los auspicios del Gran Oriente del Uruguay. No solo por la letra del Acta en la que se determina el objeto de dicha asamblea, sino también por los trabajos preparatorios que hemos narrado, es que no deja lugar a dudas de que estaba trabajando en la creación de una nueva logia o, en terminología masónica, en el  “levantamiento de columnas” de una “Augusta[3] y Respetable Logia”. La que trabajaría en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado y bajo los auspicios del Gran Oriente del Uruguay.

Destaquemos que entre los concurrentes en aquella noche de otoño, no había ninguno de los masones nombrados por Lappas en el año 1822. Por el contrario se trataba de los nuevos ingresados en esos últimos meses, Ramón Bergadá y sus acólitos, más los miembros provenientes de Paysandú y el representante de la Gran Logia Francisco Sinistri.

Adopción de nombre de la Logia “Jorge Washington”

Seguidamente, abiertos así los trabajos, el “primer pensamiento fue designar ya el nombre con que sería distinta esta Logia que por unanimidad se resolvió que fuese el de “Wasinton”(sic)…”

Primeros iniciados

Continúa el Acta diciendo que: “…en seguida los hermanos visitantes en este valle presentaron los siguientes candidatos para ser iniciados Isaias Olivera, Emiliano Alvarez, Jaime Masrramon, Pedro Laforcada, de los mismos los mejores informes, siendo unánime el deseo que fueran recibidos, después de preparados según manda la orden fueron llevados al Templo y cumplido con cuanto prescriben nuestras liturgias prestaron el juramento de estilo y fueron proclamados entre columnas.”

Aumento de grado y exaltación

 “No habiendo más de tres Hermanos Maestros número muy corto para emprender los trabajos de una Logia, puesto en discusión se resolvió que se concediesen el Grado 2° y 3° a los hermanos aprendices, para que en seguida fuesen iniciando en el Grado de aprendiz a los profanos dignos de pertenecernos que hubiese en este valle, mientras que el Muy Poderoso y Supremo Consejo del Gran Oriente del Uruguay no los facultare para recibir en los grados de Compañero y Maestro.”

Como se aprecia, los miembros aprendices fueron elevados al 2° grado y exaltados al 3°, a los efectos de que la Logia pudiera trabajar con el número apropiado para tal fin.

Luego hicieron uso de la palabra los hermano Sinistri, y lo “hh.·. L. Llantada Sebastian Berlinguieri y Federico Aberastury- Estas piezas de arquitectura quedaron para ser depositadas en los archivos  de este nuevo templo-“.

Firmantes del Acta

A excepción de Francisco Sinistri, que era grado 18°, el resto de los firmantes consignan el grado 3°, a saber: Federico Aberastury, Abel Legan, Sebastian Berlinguiery, Pascual Gaggin, Lorenzo de Llantada, Pablo Fozati, Alejandro Duffrechón, Miguel Horta, Antonio Lopez Piñon, Nicolas Reborat[4], Pedro Busquets, Ramón Bergadá. Un Italiano, dos españoles y el resto uruguayos, ningún argentino. Llamativamente, Lappas, respecto de todos estos uruguayos se limita a decir “domiciliado en Paysandú”.

Todo el posterior desarrollo y pormenores de esta fundación se encuentran en la obra mencionada al inicio. Todas las actas, cartas y documentación  de obra corresponden a los Archivos de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay fundada el 17 de Julio de 1856, y bibliografía citada.