LUIS KRIGER, CON LA MÚSICA ENTRE LAS VENAS

Por Jesús María Ludi

«Cuando un hombre tiene voluntad, no importa las dificultades del camino, cada mañana dará un paso más, para llegar a las metas anheladas sin perder la fe de que realmente puede realizar».

Esta es la historia de vida de Luis Carlos Kriger, un apasionado por la música y por los secretos que esconden los instrumentos en su interior, desarrollando el oficio de lutier, de afinación y reparación para que luego brillen en el escenario.

Nació en Seguí en 1963, donde luego se radico definitivamente en Paraná en 1985. También, de chico trabajo como tapicero.

Al nacer sufrió una mala praxis que le impidió caminar de buena manera, donde lo único que le mejoro ese estado en aquella época, fue una persona capaz de acomodarle los huesos.

Después de tantas andanzas en distintos escenario, pudo crear su propio grupo musical denominado Los Blumenhaus.

En conversación con nosotros nos dijo:

  • Luis, contános un poco sobre tu vida profesional y artística
  • Desde chico tuve la sensación y el gusto de compartir la música a través de mi papá, porque él era músico en la casa; y siempre quise estudiar y nunca pude, hasta que los 14 años que me compró la primer guitarra, y ahí arranque durante un año estuve dondale solo, a través de instrucciones que mandaba un hombre de acá de Paraná. Ahí comencé con la guitarra, los tonos, el rasjido y cantaba, y así luego lo acompañaba a papá con el acordeón. A los 17 mi papá me pudo comprar el acordeón que tanto anhelaba, pero en vez de hacerlo con alguien que me enseñara, arranque solo, porque haya en mis pagos no había profesores en la ciudad de Seguí. A los 19 termine la secundaria, entre a tocar como músico profesional en el grupo que andaba con trayectoria, Acuario y su Doble Estilo, ahí fue el primer grupo que arranque dando mis primeros pasos en escenario, estando seis años y medio, tres años estuve alla viviendo y después me vine para Paraná, y viaje. Me gustaba lo que se hacía, el estilo, era uno bien característico y comercial; característico se hacía cumbia, cuarteto, polka, foxtrot, pasodobles y chámame. Y comercial era el rubro Sebastián, Los Alfiles y Juan Ramón, hacíamos esa música. Después me vine y seguí viajando; a los seis años y medio pase al grupo Blumenau Ochester de Crespo, por recomendación de Rubén Viola de Seguí, que me recomendó y entonces, me buscaron. Entré como acordeonista llevando la punta del grupo, lo mismo que hacía en Acuario. No sé leer música, soy intuitivo y con eso me fui perfeccionando, teniendo roses con distintos músicos, acá con Raúl Varelli, con quién somos muy amigos, a pesar de que siempre me quiso enseñar música, no agarre viaje. Me gusta practicar y agarrar viaje y ahí te haces, una vez que tenes el conocimiento de cómo se manejar un instrumento. Naci con la sangre de hacer eso, supuestamente, porque papá era música y había parientes en la familia también.

Nos habla de su conjunto Los Blumenhaus

  • Esa es la creación que hice de mi propio grupo, después de haber terminado con el ciclo con Blumenao Ochester. Formamos con los mismos integrantes que éramos jóvenes aun todavía, salimos de entrada con una grabación en mano, porque ya veníamos decididos a una cosa, solamente era cambiar el nombre y poner una propio, que lo llamamos Blumenhaus, y ahí arrancamos, durante 13 años lo mantuve al grupo, después paramos y luego volvimos arrancar, así que hace 18 años anduve con el nombre del grupo. Y hace 5 años que lo pare.
  • ¿Cómo fueron los frutos que cosechaste a lo largo de tu trayectoria?
  • Pasamos malas y buenas, pero todo sirve. La verdad que soy un agradecido, a pesar de mis condiciones, me han buscado, me han apreciado para hacerla música; y la verdad es que me siento confortado y contento por lo que he hecho. Hubiera querido hacer mucho mas,ñ. Pero tuve la oportunidad de grabar para un sello nacional. Y después tenemos varias grabaciones hechas a nivel zonal.
  • ¿Qué importancia tiene para vos tocar música alemana?
  • Eso es lo mejor que hay, por la descendencia de uno, porque soy descendiente alemán de las dos partes Kriger-Folmer, así que eso te tira un poquito. Y no hay cosa más linda que conservar la cultura tradicional de nuestros antepasados. Eso es lo que me llama a mí, y la verdad que no lo pierdo; así como me gusta el chámame, pasodoble y toda música característica de los abuelos, me encanta todo eso. Lo que pasa que hoy no se usa tanto pero uno lo hace.
  • ¿Cómo es el trabajo de un lutier? ¿Te demanda mucho tiempo?
  • Depende de lo que haya que hacerle a los instrumentos, hay muchas cosas. El acordeón está compuesto por varias partes, algunas de ellas son fáciles hacer todo eso. La parte más complicada es la mecánica de bajos, y después lo que sigue la afinación que es una cosa delicada. Hay que tener mucho cuidado en todo lo que se hace, porque un instrumento tiene que estar a la perfección para ejecutarlo lo mejor posible. Cuando vos tenes un buen instrumento vas hacer un buen ejecutante. Lo he podido comprobar porque al ser instintivo cambiando instrumento, te das cuenta que agarras uno bueno, la mano se te va sola.
  • ¿De qué manera estas sobrellevando esta crisis que afecta a todos?
  • Lo mejor posible, bastante encerrado, pero seguimos trabajando, dentro de todo. La gente también tiene precauciones, llama por teléfonos. A veces ellos me lo envían, entonces, no tenemos tanto contacto ninguno de los dos. Pero, el trabajo no se para, yo no he parado, no me puedo quejar, y tengo mucho para sacar.
  • El artista ¿nace con el talento o se forma con el tiempo?
  • Creo que uno nace y lo trae en la sangre. En mi caso porque dentro de la familia de las dos partes, porque mi abuelo también tocaba. Mi abuelo materno tocaba la verdulera, y por parte del paterno, hay varios parientes detrás de mi papá, que también eran músicos. De la generación mía, salimos dos o tres no mas, y de mi familia soy el único.
  • ¿Qué consejo le darías a un joven que quiere dedicarse a la música?
  • Si estudia podría ser mejor, porque en estos momentos lo puede explotar, mas a través de la enseñanza. No tuve la oportunidad de hacerlo cuando quise por falta de dinero. Antes no era tan fácil, no existía el internet, no haba fotocopiadora. Hoy necesitas una partitura o tal lección de solfeo, sacar una fotocopia te lo hace en la misma academia; y antes no, había que comprarse entre todos, 10 libros, a parte del instrumento sino lo tenias. De grande tenia la noción de la música con la guitarra,  había agarrado viaje, viendo a mi papá, seguí en eso, y arranque con eso y un grabador.
  • ¿Cómo hacer los interesados para contactarte?
  • Me pueden buscar en el Facebook como Luis Carlos Kriger o Luis Kriger. Luisito y su banda en una página del Facebook. O también vía mail: luiskriger@hotmail.com y mi numero es: 343- 5114768

Luis nos habla sobre su discapacidad

Me hicieron una mala praxis al nacer y me quedo la pelvis fuera de lugar. Despues al conenzar a caminar surgio el problema que todos me diagnosticaron paralisis infantil y al final no era.
Cuando comence de grande hacerme estudio con distintos profesionales ya no se pudo hacer mas nada. Y hoy en dia se me ha complicado mi parte motris lo que hace que tenga que limitarme por donde andar.
Asi y todo sigo haciendo lo que me gusta, la musica y mi trabajo de luthier.