NUEVAMENTE, JORGE ACOSTA, NOS COMPARTE FOTOS Y NOS HABLA DE FÍSICA CUÁNTICA

Por Jesús María Ludi

Jorge, es oriundo de Paraná, y tiene una maestría en física cuántica. Ademas, es aficionado por tomar muy buenas fotos de los lugares que ha asistido. En esta oportunidad nos explica que es la fisica cuantica, y nos comparte nuevas fotos que ha tomado.

Algunas palabras sobre la importancia de la Física Cuántica

Las tecnologías de impacto, aquellas que cambiaron la forma de vida de la humanidad (El fuego es la primera y más notable, eran chispas primero, luego antorchas, fogones, estufas, cocinas, fósforos, magic clik, pero sigue siendo fuego), fueron desarrolladas muy lentamente al principio de la historia, de la mano de la evolución de la inteligencia del ser humano. Alrededor del fuego se cobijaban aproximadamente en el 1.800.000 AC, lo pudieron trasladar alrededor del 400.000 AC y aprendieron a encenderlo recién en el 10.000 AC; la indumentaria (muy rudimentaria, solo pieles para cubrir el cuerpo), comenzaron a utilizarla en el 500.000 AC; los instrumentos de piedra entre 12.000 y 2.000.000 AC. Estas tecnologías, solo en su última etapa evolutiva fueron mejoradas en forma inteligente por la especie Sapiens-sapiens, de la cual formamos parte. Recién el arco y la flecha, alrededor del 12.000 Ac, como armas, fuero una tecnología inteligente y que, a pesar de su relación con la violencia, también sirvió para establecer la supremacía del ser humano sobre el resto de los animales y procurarse alimentos que lo nutrieron de proteínas y aceleraron su desarrollo neuronal.

Debe notarse que, entre el fuego y la indumentaria, las dos primeras tecnologías del hombre, y el arco y flecha, debieron pasar alrededor de 300.000 años, sin ningún adelanto tecnológico. De allí en adelante, hasta el año 1750 (revolución Industrial), hubo un promedio de un invento nuevo cada 228 años (6 generaciones de esa época), pasando luego a un invento de impacto cada 4 años hasta 1915, fecha en que comenzó el desarrollo de la Física Cuántica.

Desde el comienzo del desarrollo de la física Cuántica, 1915, hasta la fecha, el promedio de producción de tecnologías de impacto, destaco, aquellas que cambiarán definitivamente al ser humano, se ha acelerado enormemente y, actualmente, está alrededor de una cada 40 minutos. Esto significa que el ser humano, cada 40 minutos, incorpora una tecnología (no tan notable como el fuego, pero igualmente importante) que ya no podrá abandonar y no sabemos el límite de la evolución que se avecina.

De la mano de la física cuántica, el hombre se ha lanzado al espacio profundo en este tercer milenio y, aunque parezca mucho tiempo para lo que es nuestra vida, es predecible que, en este milenio, el hombre alcance a trasladarse con naturalidad fuera del planeta tierra.

Hablemos de física

Dale, anímate, sin números ni fórmulas complicadas, como para saber algo sobre palabras que todos los días escuchamos o leemos, las creemos y realmente no sabemos de qué se trata.

Empecemos: Seguro sentiste hablar de Física y Metafísica. ¿Y cuál será la diferencia entre ellas?:

Bueno, la Metafísica es de naturaleza filosófica, son especulaciones profundas acerca de un tema cualquiera (puede ser sobre el ser y sus causas), en este caso que deseamos analizar, sería de la Física. No tiene fórmulas ni leyes, no puede probarse.

La Física, en cambio, estudia las propiedades de la materia y la energía, pero, fundamentalmente, establece leyes, generalmente de carácter matemático, que explican los fenómenos naturales, excepto aquellos en que modifican la estructura molecular de la materia, ya que eso lo estudia la Química.

No hay mucho más que esto, viste que es muy claro y fácil. Un ejemplo puede ayudar a clarificar más esta cuestión: imaginemos un árbol con raíces y ramas: Las raíces serían la Metafísica (Están escondidas, no las ves, no sabés cuánto miden, aunque sabes que son necesarias y para qué…), el tronco es la Física (de ese tenés más datos, alto, diámetro, tipo de madera…) y las ramas…, ah…; las ramas serían las partes de la física que estudian distintas cosas o especialidades, por ejemplo, la cinemática, dinámica, termodinámica, etc., aquí hay muchas relación entre ellas, reglas de todo tipo, importantes…, pero esto ya es más complicado, lo dejamos para otro día.

Cierro este chisme, contándote que, a medida que la ciencia avanza, explica más cosas, entonces la Metafísica se achica, ya no se puede filosofar mucho, empieza a tener reglas claras que explican todo; en cambio la Física se agranda, con temas nuevos. Y si es un chisme…, tiene que haber una pelea, o no tanto, y aquí la hay, entre filósofos y físicos, que antes eran más amigos y ahora ya no tanto, porque los físicos le están quitando le trabajo a los filósofos.

Sigamos con física

Hay muchas palabras, ideas nuevas que vamos escuchando y realmente no sabemos mucho de qué se trata. Hoy te voy a contar tres chismes, de la ciencia: Física Clásica, Física Relativista y Física Cuántica. Parece un lío, pero tenete fe, lo vas a entender, fácil, finalmente son simples chismes que, hasta hoy, solo hasta hoy, son ciertos.

La Física Clásica es la que todos estudiamos en la escuela, es la llamada “Física de Newton”, porque sus leyes, mayoritariamente, las trazó este físico alrededor del año 1.700. Con estas leyes estudiamos las fuerzas, velocidad, aceleración…y fundamentalmente, la fuerza de gravedad; o sea, todo eso que transcurre en el planeta que vivimos. Te cuento que nuestro peso corporal es la fuerza de la gravedad con que nos atrae la tierra. Hay quienes dicen que, si tenemos mucho peso, mucha fuerza de gravedad, no estaríamos gordos, sino que estaríamos en el planeta equivocado, ya que en la luna pesarían menos; y eso es media verdad, gordo es una cosa y pesado otra. En todo caso, cuando estamos en la luna, seríamos “gordos más livianos” que en la tierra.

Pero estas leyes, las de Newton, no se cumplen en la intimidad de la materia, dentro de los átomos, lugar que es tan pequeño que ni siquiera podemos ver a simple vista. Bueno, ahí se aplica la llamada Física Cuántica, con leyes muy precisas. Se llama cuántica, un nombre poco común, porque la emisión de energía en ese nivel, tan pequeño, es en “cuantos”, que serían “pequeñas cantidades cuantificadas”, o sea…: Cuantos!!!. La luz es energía, y está compuesta de “fotones”, que es una partícula y, además, la menor cantidad de energía posible, un “cuanto”. Un chisme: El plural de cuanto, no es cuantos, sino “cuanta”, porque viene del latín “cuantum”. ¿Suena raro no?

Y falta la otra, la Física Relativista. Esa es culpa de don Einstein, que se le dio por ponerse a pensar qué pasaría si, de alguna manera, pudiera moverse a la velocidad de la luz. Pasarían muchas cosas, pero la más importante es que esa, la velocidad de la luz, es la máxima que puede alcanzarse; y la otra, más curiosa, es que, a esa velocidad, el tiempo se detiene.

Dicho de otra manera, si estuviéramos moviéndonos hacia el espacio, cada vez más rápido, mientras más nos acercáramos a la velocidad de la luz, más lento pasaría el tiempo, tanto que, al alcanzarla, el tiempo estaría detenido. Pero ojo, esto no es verso, ya ha sido probado, con relojes atómicos similares, uno se queda en la tierra y el otro va a bordo del transbordador espacial, que viaja a una velocidad bastante grande en el espacio, salen iguales pero el que se va se atrasa un poco, muy poco porque la velocidad del transbordador, que es muy grande, no puede compararse con la de la luz que es francamente enorme, pero lo hace, se atrasa.

Para completar el chisme, sobre Einstein, te cuento que descubrió, también, que a medida que vamos acercándonos a la velocidad de la luz, si pudiéramos ver otro móvil que viajara pegado al nuestro, veríamos que se va deformando, achatando, comprimiendo. O sea, mi querido cómplice, “el tiempo y el espacio, son relativos” y esa es la parte que estudia la Física “Relativista”.

Me despido con un chisme grande: Este lo tengo confirmado, todos los físicos del mundo, actuales, están desesperados por encontrar las leyes de una nueva física, que pueda contemplar todo junto, es decir, que se cumpla dentro del átomo, fuera, en el planeta tierra y a la velocidad de la luz…, pero… ¡Parece que no pueden, pobres!