PSICOLOGÍA: LA IMPORTANCIA DE SABER DECIR QUE «NO»

Por Jesús María Ludi

La asertividad ha demostrado ser un pilar fundamental para desarrollar una buena autoestima. Nos permite comunicarnos de manera efectiva con los demás poniendo en valor nuestras opiniones, nuestros derechos y nuestras necesidades.

Ser asertivos nos posibilita manejar los conflictos y negociar con los demás soluciones a problemas que de otra manera podrían enquistarse y llevarnos a rupturas en la relaciones, sentirnos mal con nosotros y con los demás y otra serie de consecuencias negativas para nosotros.

Uno de los problemas a los que se enfrentan las personas no asertivas, es su dificultad para decir no.
Les es muy difícil negarse a hacer algo que les piden, aunque estas peticiones vayan en contra de sus principios, sus necesidades o sus deseos, por miedo a las consecuencias negativas que les pueda acarrear el negarse a hacer algo que no quieren hacer.

Entre las consecuencias negativas percibidas encontramos fundamentalmente los siguientes aspectos.

Sentimientos de culpabilidad  El negarse a hacer algo, puede despertar en las personas no asertivas un gran sentimiento de culpabilidad, llegando a percibirse a si mismas como “malas personas”, y para evitar este sentimiento consigo mismas, se ven avocadas a ceder a los deseos de los demás.
Conflictos posteriores que no van a saber resolver: las personas no asertivas anticipan que el negarse a hacer algo que les piden los demás, supondrá generar un conflicto mayor que no van a saber gestionar.
Enfados de los demás: Anticipan que el negarse a hacer algo, generará en los demás una reacción de enfado y el deterioro de la relación e incluso la pérdida de la relación con esa persona.

Porqué es importante saber decir no.

Ya nos hemos referido a la importancia de la asertividad como pilar de la autoestima. El saber decir no, tiene una serie de beneficios que debemos considerar como motivadores fundamentales para comenzar a poner en marcha esta estrategia asertiva.

Evitar la manipulación. Cuando hacemos algo que no queremos, nos sentimos manipulados por los demás, sentimos que se están aprovechando de nosotros y vamos generando resentimiento hacia esas personas que pueden resultarnos abusivas.
Potenciar la seguridad en nosotros mismos, autoestima y sensación de libertad. El saber decir no, nos permite desarrollar nuestra confianza en nosotros mismos y aumentar nuestra autoestima. También nos permite tomar nuestras propias decisiones y por tanto dirigir nuestra vida en esas situaciones.
Evitar implicarnos en cosas de las que no vamos a arrepentir. Es posible que si no ejercemos el derecho a decir no, nos veamos implicados en situaciones que atentan contra nuestros principios, creando en nosotros un malestar emocional elevado malestar y generando una sensación negativa hacia nosotros mismos por haber cedido.

Como rechazar peticiones de forma asertiva.

1. Antes de responder analiza la situación.

Antes de tomar una decisión sobre la petición que te hace la otra persona. Cerciórate de que entiendes perfectamente en que cosiste su petición. Si no es así pregunta y reformula su petición para confirmar que efectivamente comprendiste de forma correcta su petición.

En el caso de que necesites evaluar las repercusiones tanto a corto como a largo plazo que conllevarían ceder a la petición, expresa tus dudas y tu necesidad de un tiempo para pensar sobre ello.

2. Expresa tu negativa.

En el caso de que consideres no hacer algo que te piden, debes expresar tu negativa de manera asertiva.

Las personas no asertivas cuando se niegan a una petición suelen hacerlo en base a excusas. Normalmente porque consideran que si exponen una justificación donde la responsabilidad de la decisión no depende ellos, como que no pueden hacerlo porque tienen visita, porque deben quedarse trabajando, etc, la otra persona no se enfadará o tendrá una reacción negativa. Es decir, no cumplen los deseos del otro no porque no quieren sino porque no pueden y de esta manera consideran que los demás no se van a enfadar.

Si este es tu caso, recuerda que cuando pones una excusa, puedes encontrarte en la situación en la que la persona que te pide algo, posponga su petición para cuando no tengas ese impedimento. Si una persona te pide que le acompañes a un lugar que no te gusta y te excusas diciendo que no puedes porque tienes trabajo, es posible que posponga su petición al fin de semana y en ese caso ya no tendrás excusa para negarte.

Por tanto, ten en cuenta que tus razones para negarte son tan válidas y tan respetables como las de los demás. Tan respetable es no poder como no querer hacer algo.

Puede darse el caso de que quieras aceptar una petición pero bajo unas condiciones. En ese caso expón tus condiciones para que podáis negociarlas y llegar a un acuerdo en el que los dos os sintáis satisfechos con el plan.

Recuerda que solo tu debes ser tu propio juez a juzgar la importancia de tus necesidades, tus deseos y tus decisiones. Respetarlas es el primer paso para ser asertivo, aumentar la autoestima y la autoconfianza.

Fuente: psicoglobal.com